Existen muchas razones para pensar que la preparación del campo facilitaría el efecto neuralterapéutico, especialmente teniendo en cuenta la importancia de la alcalinidad o acidez del terreno en el resultado de la terapia neural.

En un medio ácido se activan algunas neuronas sensoriales y algunos nociceptores silentes, existen canales catiónicos abiertos por la presencia de H, los cuales parecen abrirse en rangos no fisiológicos de ph, y permanecen dormidos a ph de 7,4. Los canales catiónicos inespecíficos permiten el paso de todos los iones positivos (sodio, potasio, calcio) y excluyen a los negativos. Cuando se abren estos canales se produce entrada de sodio y salida de potasio, pero la entrada de sodio es mayor que la salida de potasio, y se produce una entrada neta de cargas positivas en la célula, lo que produce despolarización.

Como sabemos, cuando un tejido se acidifica, como sucede en los tejidos inflamados, la cantidad de base anestésica que se produce es baja y por lo tanto es escasa la cantidad que puede penetrar al interior de la membrana. Todos los anestésicos locales están formados por la combinación de una base débil y un ácido fuerte que se hidroliza rápido en un ph de 7.

El pka de una solución anestésica es el ph al cual el 50% de las moléculas se encuentran en forma de ácido y el otro 50% en forma de base. Cada anestésico tiene su pka ideal que para la mayoría está entre 7,5 y 9.El anestésico inicia más rápidamente su efecto si tiene pka cercano al ph fisiológico. El pka de la procaína a un ph de 7.4 es de 8.9.

Basándome en estos datos, considero que una forma de preparar el campo sería alcalinizar el terreno ya de por si acido en su proceso inflamatorio, haciendo que el paciente se alimentase con una dieta alcalina los días previos a la terapia (se adjunta en anexos).

Una herramienta interesante para conseguir esta alcalinidad sería la utilización del Silicio. El Silicio es un oligoelemento esencial en el cuerpo humano y es un semiconductor (elemento que se comporta como un conductor o como aislante dependiendo de diversos factores, como por ejemplo el campo eléctrico o magnético, la presión, las radiaciones, o la temperatura).

En estado puro tiene propiedades físicas y químicas parecidas a las del diamante, en la naturaleza se encuentra en gran variedad de formas (cuarzo, ágata, esqueletos de animales marinos…) y en el cuerpo humano es un elemento estructural del tejido conjuntivo, elastina, colágeno, proteoglicanos y glicoproteínas.

La sangre humana contiene aproximadamente 10 mgr. por litro de silicio, el aporte en una alimentación promedio sería de 20-30 mgr. al día, si esta contiene alimentos como arroz integral, eneldo, espinacas, harina de avena, judías verdes, pasas, perejil, plátanos, puerro, remolacha, salvado de trigo,tomates, zanahorias, queso, patatas. Existen una serie de factores, como la disminución de los minerales en la dieta industrializada, el descenso de silicio en las aguas mineralizadas por el proceso de potabilización y procesos fisiológicos como el envejecimiento, que disminuyen el aporte de silicio a nuestro organismo y que podría animarnos a utilizar este como complemento de la dieta durante la terapia, para mantener unos niveles adecuados en nuestro cuerpo y mejorar el resultado del tratamiento. 

Otro elemento importante como ayuda en nuestro objetivo de alcalinizar el tejido es, por supuesto, el agua. A parte de esta función alcalinizadora, el agua realiza importantes funciones en el organismo: hidratante, transportador de nutrientes, vehículo para eliminar toxinas, favorece la digestión y previene el estreñimiento, lubricante para articulaciones, regula la temperatura corporal y ayuda a la conducción nerviosa de impulsos. Es el disolvente universal por excelencia.

El 60-70% del peso del adulto es agua, de esta, las dos terceras partes está en el compartimento extracelular y un tercio en el intracelular.

El agua se obtiene, aproximadamente 1 litro del contenido en alimentos, 0,3 ml de la oxidación de los nutrientes y 1,5 mínimo del agua de bebida.

Se pierde por la orina, la evaporación por la piel, el pulmón y las heces. No existe un lugar de reserva por lo que el aporte debe ser diario.

Toda la información de las características del agua embotellada tiene que venir en sus etiquetas. La legislación actual distingue entre distintos tipos de aguas: de consumo público envasadas, las aguas de manantial, las aguas preparadas y las aguas minerales naturales. La tercera parte de las aguas minerales naturales de España ha sido declarada minero-medicinal.

El agua tiene generalmente un ph de 7, aunque si tiene mucho cloro o flúor se vuelve ácida. Con gas es ácida también, ya que se utiliza ácido carbónico.

La bioquímica Esther Del Rio dice que el agua es en su mayor parte un cristal líquido en forma de clatraro, un estado intermedio de la materia, estable y que por ser cristal líquido conserva las propiedades de los líquidos más las propiedades de los cristales ópticos, lo que la convierte en un medio dónde almacenar memoria, lo cual ya fue postulado por el  premio nobel Linus Pauling. El agua permite la conexión electromagnética y fotónica de todo el cuerpo. La luz tendría en el cristal líquido el material ideal para construir canales biofotónicos entre las distintas partes del cuerpo.

Categorías: Tesina

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *