La libélula simboliza en casi todas las partes del mundo, el cambio, la perspectiva de autorealización, la madurez mental y emocional, la comprensión del verdadero significado de la vida, también el poder y equilibrio, la transformación.

Durante su vida como larva, que puede durar hasta 8 años, pasa hasta por 10, 15 mudas, hasta la última que es una verdadera metamorfosis y en la que se convierte en adulta, de ahí que se le relacione con el “cambio”.

Tiene una gran capacidad para buscar agua pura, se adapta fácilmente a los cambios y vive al máximo cada momento de su edad adulta. Puede volar en las 6 direcciones y logra sus objetivos con sencillez.

Una característica de la libélula es que por su posición en la cadena alimentaria no tiene miedo.

La libélula es un ejemplo de “vivir el momento”, solo vive como adulta dos meses, y en ese tiempo lo hace todo. Nos recuerda que todo es posible, y que podemos alcanzar nuestras metas. Aporta armonía y paz interior. Se relaciona con la capacidad de poner fin a las falsas ilusiones y tener una visión clara de las realidades de la vida.

En distintas culturas a las libélulas se le han dado múltiples significados, casi siempre muy positivos, símbolos de buena suerte, victoria, felicidad, castigadoras de la mentira, parte del escudo de las familias de Samurais en Japón que las consideraban símbolo de poder, victoria y agilidad. En Asia creen que pertenecen a los dos mundos el terrenal y el celestial y que se pueden mover con facilidad entre ambos, algo parecido a un chamán.

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2 commentarios

Renato Nóbrega · agosto 7, 2018 a las 11:45 am

Me encanta el texto. Que importante es ser conscientes de que el cambio es la magia de la vida. Somos libélulas cuando estamos abiertos y aceptamos la transformación, sea nuestra o también del otro. Nuestro ser cada día pasa por metamorfosis, pues nunca somos los mismos. Estamos volando en tantas direcciones y adaptándonos en cada milésimo de segundo del ahora. El ahora que siempre está ahí, para enseñarnos a vivir como la libélula, intensamente. Que nuestra libélula esté abierta a volar, siempre buscando la Luz Divina que existe en nuestro interior. Es ella que nos hace reconectar con nuestra verdadera esencia de amor. A volar… 😘

    Rita · agosto 13, 2018 a las 11:38 am

    Eso es, el concepto de la impermanencia, ahora a desechar el concepto para llegar al nirvana querido Renato.

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